domingo, 21 de agosto de 2016

Mi embarazo: Semanas 35 y 36

Como pasan las semanas de rápido, comienzo a sentir el vértigo...

Semana 35

Esta semana comenzó el festival de visitas médicas "diferentes" que me ayudó a darme cuenta de que estoy en plena recta final, porque sí, mi cabeza sigue viendo esto, a estas alturas, como un sueño increíble... 

Tuve visita con el anestesista. Llevé mis últimas analíticas, me hicieron un electro y me explicó de maravilla todo. Le comenté el tema de la heparina, ya que debe ser retirada varias horas antes del parto tal y como me dijo el hematólogo pero aparte de eso, debo llevar mínimo 12 horas sin ellas para poder ponerme la epidural. Me dijo que tranquila, que lo controlarían todo.  Pues nada, tranquila estoy... 

Al día siguiente tuve cita con la matrona, pero con la del hospital donde daré a luz. Me dejó totalmente maravillada. Vino a por mi a la sala de espera y, con una gran sonrisa, se presentó dándonos dos besos a mi y a mi madre (que me sigue acompañando a todo y la adoro más si cabe por ello). Me iba a hacer mis primeros monitores, otro subidón. Nos llevó al pasillo donde se encuentran las salas de dilatación y al fondo los paritorios, me lo iba enseñando todo hasta que llegamos a la habitación donde me iba a monitorear, me tumbé en una cama toda cómoda, me puso las correas y toda la habitación se llenó del sonido del corazón de mi caballito... Perfecta mi niña.  

Mientras seguía conectada y mi niña galopando, me recordó su teléfono móvil, diciéndome que la llamara siempre que lo necesitara, que no importaba hora, que ante la más mínima cosa/duda siempre la llamara a ella primero antes de acudir al hospital o asustarme más de lo debido. Que tranquilidad. Me dio varios consejos, me dijo que comenzara a tomar infusiones de hojas de frambuesa y que siguiera movilizándome con la pelota de pilates, todo para ayudar al cuello del útero y a la pelvis a prepararse para lo que viene. Fue un encanto, muy contenta con ella.

Mis grandes odiseas continúan siendo el calor y el dormir. El calor me sigue apagando y poniéndome malísima pero el dormir, que ya ni recuerdo lo que es, se ha ido complicando también conforme Baby E crece. Pesa mucho y cada vez que el cuerpo me pide cambio de postura, es como mover un autobús. Paso la noche girada a la izquierda, luego a la derecha, vuelta a la izquierda, vueeeelta a la derecha... En un lado el cojín maternal y en el otro una mini almohada. Un show. 

Las visitas al baño también han aumentado mucho. A veces estoy bien y es ponerme de pie y,  de repente, pom! Corre que te meas! La gravedad y el peso de mi joya lo hacen todo.

Semana 36

Paso a esta semana porque hay cosillas que se comparten. 

Tuve revisión con mi ginecóloga, me recogió ya la muestra para la prueba del estreptococo y pude volver a ver a mi niña. ¡Pesaba 2.889kg! Casi 3 kilos de niña, madre mía. Está perfecta, continúa en cefálica, liquido y placenta bien y yo... en una nube. Me pesó y llevo 11 kilos en total (yo pensaba que engordaría mucho más...) y la tensión como siempre, bajita (100/80), cosa que es buena para el embarazo. Volvimos a hablar del tema heparina y me dijo que, por ahora, estemos tranquilas, ponerse de parto de golpe y que sea tan sumamente rápido como para que no diera tiempo a pasar esas horas sin ella sería un poquito raro, pero que ya lo iremos viendo. 

A partir de ahora, paso a revisiones semanales, junto con monitorización fetal. No queda nada. Uff!

Yo estoy cada día más pesada, la barriga está gigante, yo creo que crece por momentos... y pesa mucho. Ella es un no parar, se mueve mucho y, como es tan grande, mueve todo con ella. Ya noto perfectamente cada parte de su cuerpecito cuando se mueve y es... No hay palabras. A veces hace daño, porque le encanta patear costillas, pero hasta con eso me enamora. Mi niña. Mi vida.  

Esta semana vino una antigua compañera... La migraña. Madre mía que mal.  Desde que la neuróloga me retiró toda la medicación (soy paciente crónica por migrañas severas), ha sido uno de mis peores enemigos en el embarazo. El primer trimestre fue muy duro por las crisis que me daban, el segundo fue algo mejor pero el tercero, ya me ha dado algún susto. El último fue esta semana, una crisis de las gordas me tuvo en cama casi 3 días, aislada del mundo, a oscuras, sin ver, oir, ni hablar. Horrible. Espero que haya sido la última porque, pasarla sin medicación, es duro.

En general, comienzo a estar ya bastante ansiosa. Adoro estar embarazada y tenerla aquí, pero ya comienza a poderme el deseo de tenerla en mis brazos, comprobar que esto es real de verdad. mirarla, olerla... 

Llegamos a las semana 37. Embarazo a término. Que nunca me despierte de este sueño. 

2 comentarios:

  1. Que bien que te toparas con una MATRONA buena. Yo creía que cuando te embaraza te lleva una matrona a lo largo del embarazo y que ella es la que asiste a tu parto y era el gine el que tocara en ese momento. Hablo de la publica y desde mi ignorancia también jajajaja
    Veo que te tiene la heparina asustadilla, es normal, a mi también me la van a recetar, pero claro, yo hablo para mi tratamiento y según analítica de trombofilia pues ya se verá si para todo el embarazo
    Siento lo de la migraña, un asco, la compañera de trabajo de mi moreno también la padece y la pobre se tira unos días sin aparecer y cuando vuelve ni esta recuperada ni nada.
    yyyyyy... ya mismo la tienes entre tus brazos!!! que gozada niña!!!!
    MIL BESOS!

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    1. He ido a la matrona de la SS todo el embarazo, pero todo lo demás ha sido en el privado, por eso ahora he conocido a la del privado.
      No me asusta la heparina! Es mi gran amiga, llevo pinchandomela desde diciembre! Me preocupa el protocolo el retirada y reanudación que me mandó el hematólogo, poder cumplirlo bien y que no haya sustos, sólo eso 😉
      Sí, no queda nada.... Un beso, preciosa!!!

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