viernes, 29 de enero de 2016

Mi embarazo: Semana 7. Primera ecografía

Creo que esta vez me van a faltar palabras para expresar muchas cosas, está siendo una semana muy especial y por fin, poco a poco se va haciendo este sueño más real.

Hace dos días, el 27 de Enero, acudí a Clínica1 para que me realizaran mi primera ecografía. Creo que sólo las que hayan pasado por esto entenderán lo mal que lo he pasado esta dos semanas de espera. Estaba aterrorizada, muerta de miedo por si algo no iba bien. Cuando pasas por tanto para llegar a este punto, creo que ese miedo crece. Sí, estoy embarazada, pero como no lo había visto todavía, me temblaba todo el cuerpo. Necesitaba verle (o verlos) hacer esto real, escuchar ese corazón... Y ocurrió. 

Acudí a Clínica1, acompañada por mi madre, a las 12h. No tardaron mucho en llamarme. Fue saludar a mi gine y rápidamente decirme que pasara ya, que íbamos a hacer la ecografía. ¡El corazón se me salía del pecho! Entré al cuarto donde me cambiaba, rezando todo lo que tenía que rezar y, cuando salí, vi a mi madre tan tranquila hablando con la enfermera, les hacía gracia verme tan nerviosa, ellas estaban muy positivas. Subí al potro y llego mi ginecóloga. Más tensa que en toda mi vida, comenzó. Nada más aparecer mi endometrio en pantalla escuché: "¡muy bien!" Entonces, al segundo, vi el saco, se me paró la respiración. Movió un poco el ecógrafo y, rápidamente, lo vi. Se me escapó una mezcla de gritito, suspiro, un gemido con un ¡AY!... Ahí estaba, la imagen más bonita que he visto en toda mi vida. Nadie me tuvo que decir lo que era, se veía perfectamente. Le pedí a mi madre corriendo que me diera la mano mientras la gine me lo confirmaba: "ahí lo tenemos, vamos a ver si hay otro..." Movió de nuevo el ecógrafo buscando, pero no, sólo había un embrión, el más bonito del mundo. 

Comenzó a medirle, a mirar mil cosas, vi en diferentes tonos de color su corazón, veía como latía y ocurrió, activó el sonido y lo escuché. Nada en esta vida me ha producido una sensación ni remotamente parecida a la que sentí al escuchar su corazón por primera vez. No hay palabras para describirlo. Le pregunté si todo estaba bien y me dijo que perfecto. Yo no podía dejar de llorar, pero benditas lágrimas de felicidad. Ahí estaba mi bebé, era real. Dos corazones laten dentro de mi, el mío y el suyo. La sensación más bonita de mi vida.

Le pedí una foto, me hizo dos y luego me dijo que le podía hacer fotos a la pantalla, que se veía mucho mejor. Le hice mil. Me levanté, me vestí y volví al despacho como en una nube. 

Me dio varios consejos y recomendaciones, repasamos mi medicación (que continúa sin cambios), me preguntó que si ya tenía ginecólogo para el seguimiento del embarazo y parto y que donde y me dio el alta de la Clínica1, casi lloro otra vez. Tanto tiempo ahí, tantos tratamientos, tantas cosas vividas y, por un maravilloso motivo, ya no tenía que volver a esa clínica maravillosa de reproducción asistida que tanto me ha dado. Le di las gracias una y otra vez, me resultaba increíble no tener que volver. Eso sí, me pidió, igual que el resto de chicas, que volviera con mi bebé y les llevara una foto. Al salir del despacho, las emociones continuaron, enfermeras, auxiliares, las chicas de administración, todas me abrazaron, me desearon lo mejor, plasmaron su alegría y nos daban la enhorabuena tanto a mi como a mi madre. Por este motivo elegí esta clínica, porque siempre me han hecho sentir parte de una familia. 

Salí de allí y me centré en mi madre, nos abrazamos como locas y la emoción nos salía por las orejas. 

Por la tarde, casualmente, tenía cita con la que va a ser mi ginecóloga y va a llevar mi embarazo. Me hizo otra eco (antes pregunté si era bueno hacer dos ecos el mismo día y me dijo que no pasaba nada) y volví a verle y a escucharle. Maravilloso. Me abrió historia, me pesó, me tomo la tensión, me hizo preguntas de salud mías y de mi familia y todo ese tipo de cosas. Le di el informe que me había dado mi otra gine al despedirnos, donde tenía un resumen de mi historial y le di también las pautas que me mandó el hematólogo. Me encantó, creo que tengo una ginecóloga muy buena, me dio muy buena impresión. Me mando una analítica muy completa y quedamos para dentro de dos semanas.

Esto es real, no estaba soñando. Tengo un bebé precioso dentro de mi y todo lo demás, parece haber quedado en un segundo plano. 

Cada día tengo más molestias, las nauseas y vómitos ya han hecho firmemente aparición, pero os juro que me da igual. ¡Soy la mujer más feliz del mundo!

Ahora sí, más que nunca: "Un niño va a nacer" 

4 comentarios:

  1. Un niño (o niña!!) va a nacer, y nosotras lo veremos y lo celebraremos contigo. Me he emocionado imaginándote escuchar ese corazoncito desbocado por primera vez.
    Un abrazo gigante! 7 semanas tienes tú, 7 semanas me faltan a mí para conocer a mi chiquitina ^^

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    1. Gracias bonita! Madre mía, que dentro de nada tienes a tu pequeña!! Disfruta mucho de estas últimas semanas de embarazo, lo mejor, está por llegar!!
      Un besazooo!

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  2. Muchas felicidades! Que momento único se pasa al escuchar ese corazoncito hacer pumpumpum, verdad? Es el sonido más relajante que he oído hasta ahora! Me alegro mucho de que todo vaya tan bien! Ahora ya solo queda disfrutar! Si en algún momento podemos dejar esos miedos de infertil a un lado! ;)
    Disfruta de tu embarazo!!!!

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  3. No sabes cuaaaaanto me alegro y cuaaaanto me he identificado contigo!! Pasé por todo lo que cuentas (miedos, emociones, la mano de mamá mientras veo su primera eco) hace 2 meses. Así que sólo te llevo 8 semanas de ventaja en el sueño cumplido. Enhorabuena guapa, lo has logrado! Ya tienes a tu bebé creciendo dentro de ti!
    Disfruta del embarazo y olvídate de los miedos!!!
    Un besazo!!

    Carol

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