viernes, 26 de junio de 2015

Día de la beta...

Han sido dos semanas complicadas, con subidas y bajadas, pero con más ilusión de la que he tenido en toda mi vida. Mis bichillos estaban dentro de mi y todos los días rezaba, algo que jamás he hecho, para que siguieran conmigo hasta el final.

Han habido días complicados, con la fuerza flaqueando, mi cabecita dando vueltas y con un sinfín de sintomatología, esta vez a tope, que lo hacían todo pelín más complicado. Cuando sientes tantas cosas, es muy difícil desconectar. Me he tomado la medicación con precisión total, hasta poniéndome alarmas, he hecho reposo hasta llegar a cansarme de hacer reposo (sé que no era necesario tanto relax, pero quería tenerlo) y he hablado con ellos todos los días, acariciando mi tripa y pidiéndoles que no me dejaran sola. Todo ello para llegar de la mejor manera posible al día de hoy.

El esperado día de mi beta.

Me han sacado sangre mientras yo no podía dejar de llorar. Hay quien no se hace test en casa y hay quienes se hacen mil, porque esta espera es terriblemente dura. Cada persona es diferente, cada una lleva la betaespera como puede y no seré yo la que juzgue a nadie por hacerse veinte test si lo necesitan o ninguno. No todas somos iguales ni podemos actuar y reaccionar de la misma manera. En mi post anterior ya os conté que me había hecho uno, salió una fina raya rosa pero no me dejó ilusionarme. He tenido que estar pinchándome pequeñas dosis de ovitrelle (aparte del que me pinché entero) y, aunque el último pinchazo fue el día 16, sospechaba que sería cosa de sus restos, que todavía no los había eliminado. Y así era. Todos los test que me hice después, comenzaron a salir más y más blancos, todos negativos, incluso el que me hice hoy antes de ir a la clínica y ya me ha hecho llegar totalmente rota. Sigue sin venirme la regla, no he marcado ni un solo día, pero tampoco le he dado mucha importancia porque creo que es normal su retraso por toda la medicación que llevo. A día de hoy llevo 5 días de retraso. 

Esto os lo cuento a tiempo real, me han sacado sangre a las 9 de la mañana y no me darán el resultado hasta las 13h. Si escribo esto es porque me siento rota por dentro y no sé como sacarlo. Sólo un auténtico milagro podría hacer que esta beta saliera positiva, intento guardar una pequeña esperanza,  pero me cuesta mucho, no quiero que el batacazo sea todavía más grande. De esta manera tan dura, durísima, me encuentro en estos momentos. En la clínica me he venido abajo totalmente, no he dejado de llorar. En el bus de vuelta a casa, mi madre no ha dejado de cogerme la mano y soy incapaz de articular palabra desde que me he levantado. 

Ese milagro que debe llegar hoy es muy, muy difícil, pero debo permitirme soñar con él. Que no se hayan ido... Que sigan conmigo, dios mío. 

En unas horas, volveré a actualizar este post. Nunca en mi vida he tenido más miedo que hoy. 

[12:07h] Acaban de llamarme. Negativo. Otra vez. 

Los he perdido, ya no están conmigo. 

6 comentarios:

  1. Sé que no hay nada que pueda decirte que te haga sentir mejor. Solo que estoy llorando por ti, que siento tu dolor y tu impotencia. Y lo que te digo siempre: abrazos gigantes.
    Ánimo muchacha.

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    1. Gracias guapa. Este apoyo me ayuda mucho. Sigo sin querer creerme lo que ha ocurrido, y no sé como... pero algo inventaré pq esta lucha no ha acabado.
      Un beso muy grande.

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  2. no hay palabras frente a tanto dolor , solo que sepas que lo siento mucho, que te abrazo muy fuerte, un beso

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    1. Gracias bonita. Me quedo con ese abrazo, no lo dudes. Un beso.

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  3. Es durisimo, los negativos destrozan el alma. Mucha fuerza.

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  4. La destruyen, sí. Muchas gracias guapa, Un besazo.

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