sábado, 20 de septiembre de 2014

Comienzo

 Fue el 17 de Marzo de 2014 cuando acudí a mi primera consulta. Fui a la que creí la mejor clínica de reproducción asistida y decidí ir sola. Es algo que me he tomado muy en serio, todas las consultas, pruebas y tratamientos los haré sola, no me preguntéis por qué, pero no quiero que nadie me acompañe en el proceso, es algo, para mi, demasiado íntimo y que sólo yo quiero conocer. Cuando esté embarazada, ya será otro cantar, seré muy feliz de tener compañía.

Aquel día comenzó todo. Me atendió un ginecólogo que me explicó con pelos y señales cual sería todo el proceso y probabilidades de éxito. Iba a ser una IAD (inseminación artificial con donante) y mis dudas eran miles, pero las importantes, la vi subsanadas. Estaba preocupada por mi edad y cual fue mi sorpresa cuando me dijo que la media de edad de este proceso era justamente los 38 años, respiré un poco más aliviada... El donante, la gran pregunta que se hace todo el mundo, es anónimo. La selección sería acorde a mis rasgos físicos y, claro está, grupo sanguíneo y todo ese tipo de cosas que debían coincidir, no pregunté mucho más porque él mismo me explico lo seleccionadas y cuidadas que estaban las muestras. Y lo cierto es que sólo me preocupaba eso, la calidad, la procedencia me es indiferente. Será mi hijo, ya está.

Tuve que esperar a que me viniera la regla para comenzar con una de las pruebas más importantes, la HSSG (Histero-Salpingo-Sonografía), que era para comprobarla permeabilidad de mis trompas. Todo el mundo comentaba lo dolorosa que era y, la verdad, no es para tanto. Al introducirme el contraste sentí una ligera molestia parecida al dolor de regla, poco más. Todo eso me pasaba por leer tantos foros, "enfemenino.com" era como mi biblia.
Los resultados fueron muy buenos, me faltaban analíticas de serólogía, hormonas... y ya podría comenzar.

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